Blog
Artículos sobre contraseñas, seguridad y por qué casi todo lo que nos enseñaron era mentira.
La API de password.es ya responde: cómo se usa
Este sitio lleva desde el primer día diciendo que tu contraseña no debería salir de tu navegador, y ahora publica una API que las genera en un servidor. La contradicción es real y no la escondemos: aquí está cómo se usa, qué devuelve, qué no hace todavía y cuándo conviene no llamarla.
Lo que estaba mal en password.es, y ya no
Un sitio que se pasa el día diciendo cómo deberían hacerse las cosas tiene la obligación de contar cuándo no las hacía. El comprobador congelaba la pestaña mientras escribías, la descripción del buscador estaba cortada a mitad de frase en quince idiomas y el sorteo tenía un sesgo minúsculo. Esto es lo que hemos arreglado, con las cifras delante.
Dónde están tus contraseñas guardadas, y quién más puede abrirlas
Si alguna vez pulsaste «Guardar contraseña» —y lo has hecho— ya usas un gestor de contraseñas, aunque nadie te lo dijera. La pregunta que importa no es dónde están guardadas, sino qué hace falta para abrirlas. Y ahí los tres navegadores más usados funcionan de maneras que no se parecen entre sí.
Qué es una contraseña, y por qué llevamos sesenta años equivocándonos
La contraseña informática nació en el MIT en 1961. La primera filtración llegó un año después, y no la hizo un delincuente: fue un estudiante que quería más tiempo de máquina. Esta es la historia de por qué las reglas que todos aprendimos eran malas — y de dónde salieron.
Por qué password.es no envía tu contraseña a ningún sitio
Cualquier web puede escribir «no guardamos tu contraseña» en su página. Es gratis, no obliga a nada y no se puede comprobar. La única salida honesta es no necesitar el dato: todo ocurre en tu navegador, y aquí te explicamos cómo abrir el inspector y verificarlo sin fiarte de nosotros.
Tu gestor contra tu memoria: la única regla que sobrevivió
De todo lo que nos enseñaron sobre contraseñas, solo ha sobrevivido una regla: una distinta en cada sitio. Y es justo la que nadie cumple, porque tu memoria no da para tanto. Un gestor no es una comodidad: es lo que convierte esa regla en algo posible.