API

Una API para generar y comprobar contraseñas

api.password.es ya responde. Una petición devuelve contraseñas y su análisis con los mismos números que ves en este sitio: la misma fórmula de bits, el mismo modelo de ataque y la misma escala de nivel que el comprobador.

Sin registro y sin clave. Se llama y ya: 60 peticiones por minuto y por IP. Generar funciona hoy; comprobar todavía no, y aquí abajo se dice exactamente por qué.

Lo que responde hoy

Todo cuelga de https://api.password.es. Tres direcciones responden y una todavía no; la referencia completa —parámetros, campos y errores— está en la documentación.

En diez segundos

Sin clave, sin registro y sin cabeceras. Esto es la llamada entera:

Una contraseña, sin más
curl -X POST https://api.password.es/v1/generate

Devuelve una contraseña de 16 caracteres y su análisis: los bits, cuánto aguantaría un ataque y un nivel de 0 a 4 — los mismos números que ves en la portada de este sitio. Todo lo demás son opciones.

La referencia completa

En la documentación de la API están los nueve parámetros, todos los campos de la respuesta explicados uno a uno, los códigos de error, los límites y cómo se elige el idioma. Es la página que se abre con el editor al lado; esta es la que cuenta de qué va.

Lo que todavía no existe

Sin fechas, porque no las hay. Se cuenta para que se vea hacia dónde va esto, no como compromiso.

Lo que no vamos a esconder

Una API que genera contraseñas es, en el fondo, un antipatrón: la contraseña viaja por la red y pasa por una máquina que no es la tuya. Ahora que se puede llamar de verdad es cuando este aviso hace falta, no cuando esta página era una promesa.

Por eso no vive solo aquí: cada respuesta lleva su propio notice diciendo lo mismo, en el idioma que pidas. Para una contraseña que vayas a usar de verdad, el generador de este sitio corre entero en tu navegador y no envía nada; el comprobador, igual.

La salida de verdad a este antipatrón es el paquete local de la lista de arriba: el mismo motor, en tu máquina, sin nosotros en medio. Es una intención, no una fecha.